domingo, 9 de octubre de 2011

Para qué hablaré

En mi entrada anterior comentaba lo bien que se había adaptado el niño al cole y que en su primera semana no había llorado nada y se quedaba tan contento. Y para qué hablaré porque  a partir de ahí los lloros por la mañana al dejarle han sido continuos y además estamos pasando una fase de "mamitis" aguda con rabietas a todas horas y por todo.

Llevo mal lo de tener que dejarle llorando y llamándome como si le dejara en una cámara de tortura pero es que también llevo muy mal las rabietas continuas porque el poco tiempo que pasamos juntos me gustaría hacerlo como antes, tranquilos, riéndonos y disfrutando el uno del otro y no con sus lloros continuos como si le estuvieran matando.

Más de un día le he recogido a las cinco en el cole y cuando hemos conseguido salir de allí eran casi las seis de la tarde llorando sin parar y hemos seguido llorando hasta casa. Y la rabieta viene por cualquier cosa,  porque quiere agua y no quiere de la botella que llevo. Porque quiere galletas y las tengo en el coche y  no se puede esperar a llegar al coche. Porque se le ha roto una galleta y quiere que se la arregle y  decirme como se arregla una galleta rota. Y así una larga lista de cosas impredecibles. Y es que le da lo mismo llorar por una cosa que por otra, el caso es llorar.

Y con la paciencia que tengo yo reconozco que llega un momento que me supera y más de un día me he puesto a llorar de pura impotencia.

13 aportaciones interesantes:

  1. Hola,

    Soy Alma y he llegado por primera vez a tu blog.
    Aún nunca he dejado a mi peque en la guarde (es todavía muy pequeña), pero debe ser muy frustrante no saber cómo hacer para q tu hijo no llore y así disfruteis el tiempo q estais juntos.

    imagino q poco a poco se adaptará más y mejor (cada niño lleva su ritmo).

    saludos y suerte

    ResponderSuprimir
  2. Normas para tu problema:

    1. Tú eres más fuerte que el llanto de tu hijo, es decir, no vas a tener miedo, prevención, pre-ocupación, ni nada de esas cosas, al hecho de que, posibmente, vaya a llorar "otra vez más".

    2. Cuando un niño llora, expresa así lo que no sabe expresar de otro modo... pero le está pasando. No siempre entendemos qué es ello, pero esto es normal: no debemos imponernos entender siempre lo que quieren. Ni mucho menos, sentirnos mal por no adivinarlo. Es un proceso, todo cambiará a mejor.

    3. Lleva encima las cosas que pueda necesitar al salir de clase, para no tener que esperar a llegar al coche. Lo primero, agáchate y abre los brazos para que te vea de lejos y venga a tu encuentro. Esa carrera hacia ti es importante, no le prives de ella yendo tú hacia él. Luego, las galletas, elagua, etc, ahí mismo.

    4. Procura que el camino hacia el coche sea ya un camino feliz. Si ha habido algún lloro, es mejor resolverlo antes de emprender ese camino.

    Suerte.

    José Luis, padre de cuatro hijos y abuelo de dos nietos.

    ResponderSuprimir
  3. A mí me pasaba exactamente lo mismo con mi hija. Salir del cole y llegar al parque era un agobio porque por cualquier cosa ya se ponía a llorar y me montaba el espectáculo, todo cristo mirándome. Por decirle que no coja algo del suelo, o por decirme que no quitara un columpio a un niño.. ya la habíamos liado. Y el poco rato que me pasaba con ella, ella se lo pasaba llorando y super agobiada.

    Creo que el tema de que lloren en el cole es muy explícito, no esque en el cole lo pasen mal ni les hagan nada raro (yo me voy con la misma sensación que tú) lo jodido para ellos es estar separados de nosotras y cuando vamos a buscarlos y por fin estamos juntos creo que no encuentran otra manera de darnos a entender lo enfadados que están porque les hemos dejado ocho horas solos (en el caso de que encima se quede en el comedor, como es el caso de mi hija).

    Yo antes la intentaba hacer comprender las cosas. Me agachaba y le hablaba, también he perdido la paciencia y la he reñido, en fin que he probado todas las vías hasta que he descubierto que el efecto contrario es el único que surje efecto. Ella tiene una mezcla de cansancio, de enfado, de agobio, de miedo, y yo tengo que reaccionar con todo lo contrario, es decir cogíendola en brazos, besándola, murmurando una canción, incluso. Ignorar la rabieta por completo vamos, acunándola si es preciso hasta casa (nosotras vamos andando). Dicíendole que la comprendo, que la quiero.

    Es lo que hago yo, y ha dejado de rabiar cuando sale de clase. Ahora sale contenta, y yo procuro recibirla siempre con besos, abrazos, comentarios positivos, incluso si veo que se pone burra desvío su atencion, le cuento un rollo, le digo lo contenta que estoy de ella.. siempre todo positivo y de color bonito. Si no, estamos jodidas porque acabamos las dos llorando, las dos enfadadas..

    Es lo que yo hago y me funciona, al menos de momento.

    ánimo

    ResponderSuprimir
  4. Ánimo preciosa, espero que pronto se le pase esta racha

    Besitos

    ResponderSuprimir
  5. Caaaaaalma. Chantaje, chantaje, chantaje. Resiste ahí firme!!!

    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  6. A nosotros nos ha pasado igual con la guarde, se quedó muy bien la primera semana, y la siguiente fatal, y como tu dices, las tardes un suplicio. Creo que se junta cansancio, el hecho de tener que obedecer en el cole les agobia, y luego lo pagan con nosotras. Es incluso una llamada de atencion que tenemos que responder con muchos mimos (si nos dejan claro). Yo lo supere con un premio por portarse bien (no llorar al entrar, no rabietas...etc) despues de pegar 10 pegatinas, le dimos el premio.

    ResponderSuprimir
  7. ánimo! a mi me pasa exactamente igual. No es que no se adapten ¡ojo! Resulta que ahora no pasamos tanto tiempo juntas y claro en cuanto me ve, rabieta y lloros por todo para que le haga más caso a ella, en cuanto parpadeo o miro a su hermana, ¡lío! (tengo otra niña de 1 año)
    En fin, que es normal porque nos echan de menos y no se el tuyo, pero la mía acostumbraba a dormir dos horitas por la tarde y ahora, aunque les ponen a dormir un ratín, con tanto niño y tanto juego acaba rendidita.
    ¡ánimo que en nada ya ni nos mirarán!

    ResponderSuprimir
  8. Vaya! a mí no me ha pasado q mi peque llorara al salir de la guardería, al principio no lloraba nunca y al año siguiente empezó a llorar al entrar ... pero se le pasaba en seguida.
    Quizá también las hormonas te están jugando malas pasadas. Ánimo!

    ResponderSuprimir
  9. Ánimo, yo lo pasé el curso pasado y es lo cansadísimos que están por lo mucho que trotan en el cole, unido a lo cansadísima que está una. Mantén la compostura (que fácil es decirlo) y que duerma más horas (también fácil de decir)

    ResponderSuprimir
  10. Hola guapa, aqui voy yo con mi granito de arena, que alguna vez tambien he tenido que pasar por esas! A ver, yo pienso que esa irritabilidad por su parte es una forma de expresar que le esta costando adaptarse, o que esta cansado, o simplemente que esta teniendo una mala racha. No te preocupes mas de la cuenta, al fin y al cabo a los adultos tambien nos pasa. Intenta estar calmada y tratarle como a un niño mayor, es decir, se rompe la galleta y tu no puedes volver a pegarla, pues se lo dices: "vaya chiquitin, siento mucho que te afecte tanto que se haya roto la galleta, por desgracia como ves mamá no puede volver a pegarla, pero si te la comes asi estará igual de rica, ya veras" y si sigue llorando pones cara de circunstancias, le apoyas en el sentimiento, pero punto, ni te enfadas ni puedes remediarlo. Lo mismo con el agua (ay, lo siento que no quieras tomarla de esta botella, mamá la trajo aqui porque pense que te gustaria, si la tomas ya veras que asi tambien esta buena), etc, etc. A mi me funciona bastante bien. La consuelo, le explico que lo siento y que no puedo hacer nada al respecto, y lo dejo. Normalmente ella sola se va calmando y como yo no me enfado, pues al final conseguimos dialogar y pasar a otra cosa! En fin, espero que esto te sirva de algo. En el peor de los casos, tranquila, que son rachas y se acaban pasando! Besos, animo!

    ResponderSuprimir
  11. Esto parecen rabietas típicas de los terribles dos pero ya con tres añitos. En fin paciencia tú lo has dicho!!!
    Mi hijo va al revés que el tuyo. El año pasado teníamos rabietas por todo y este año está más manejable y tranquilo.

    ResponderSuprimir
  12. uf, cuando pasan estas épocas, es terrible y muy duro....Además de la impotencia que se siente al no poder evitarlas, porque, hagas lo que hagas, va a tener una rabieta...
    En fin, que mucho ánimo.

    ResponderSuprimir
  13. Una entrada muy interesante. Por ello, y con tu permiso, voy a incluirlo en nuestro blog (www.bebesymas.com). Muchas gracias

    ResponderSuprimir

Related Posts with Thumbnails