viernes, 30 de abril de 2010

El masaje perineal

Durante mi embarazo me recomendaron el masaje perineal para así preparar el periné para el momento del parto y evitar en todo lo posible un desgarro o si este se producía que fuera lo menor posible.

Te recomiendan empezar a hacerlos a partir de la semana 34 más o menos y de forma diaria durante unos diez minutos.

El objetivo de este tipo de masaje es aumentar la elasticidad de la musculatura del periné, ya que durante la coronación y la salida de la cabeza esta zona sufre una gran distensión. El masaje también te prepara sobre las sensaciones de presión y tensión que vas a experimentar durante el parto y te permite aprender a relajar la zona en vez de tensionarla, lo que se supone que va a reducir la sensación de quemazón y dolor en la zona y también te va a ayudar a saber relajar la zona cuando te hagan las exploraciones vaginales.

Durante la primera semana de empezar a practicarlos se pueden tener ciertas molestias y algunos problemas con la técnica pero como con todo con la práctica van desapareciendo poco a poco.

El masaje te lo puede hacer la pareja o una misma. Para hacerlos se utiliza aceite de rosa mosqueta o por lo menos fue lo que yo utilice.

Nosotros fuimos a que nos enseñara la técnica mi matrona y ella me daba un masaje una o dos veces en semana, el resto de días me los daba mi marido.

Servir creo que sirvieron pero como luego hubo que utilizar fórceps pues del desgarro no me libre, pero es lo malo que tienen los fórceps que no te libras del desgarro o de la episiotomía.

Lo que si recomiendo es ir a algún sitio donde te enseñen la técnica, aunque creo que por Internet puedes bajarte los distintos pasos siempre es bueno que alguien que de verdad sabe te indique como hacerlo por lo menos al principio.

jueves, 29 de abril de 2010

Cuando te paras en un semáforo

Otro de los encantos que tiene Madrid es que en cada semáforo que te paras hay una persona pidiendo. En algunos hay unos chicos muy majos haciendo malabares, en otros hay un señor con la foto de sus hijos vendiendo pañuelos de papel y en otros hay unas chicas muy saladas , creo que son gitanas rumanas, que aunque les digas que no con cara borde se empeñan en limpiarte la luna delantera del coche. Y evidentemente no puedes estar dando a todo el mundo que te encuentras pidiendo.

A mi particularmente los de los malabares y los que venden pañuelos me da igual porque les dices que no y no insisten más pero es que con las limpiacristales es que no puedo. Por más que las estas diciendo que no ellas a lo suyo, te llenan el cristal de jabón y a limpiar y si luego no las das nada se enfadan. Pero niña si te he dicho que no, si lo has limpiado es porque te ha dado la gana. Incluso a veces las he visto dejarlo llenito de jabón porque no las habían “pagado su trabajo”. Pero a lo tonto una vez que empiezan a limpiar casi siempre hay alguien que pica y les suelta algo de dinero.

Hoy en un semáforo me ha tocado una de estas limpiacristales que se ha empeñado en limpiarme la luna, le he dicho que no con cara de pocos amigos ( a los demás les digo que no sonriendo pero es que con estás no puedo) y la niña empeñada en que si, así que ha enchufado su botellita hacia mi luna a la vez que acercaba el aparatito ese que llevaba para limpiar, con tan mala fortuna que el agua ha dado de lleno en el sensor para lluvia y los limpias se han puesto a funcionar como locos. Se ha pegado un susto la pobre, yo creo que le han dado en la mano y todo y no se yo si no la habrán hecho daño, pero se ha ido con la música a otra parte. De todas formas si no se hubieran puesto a funcionar solos los hubiera puesto en marcha yo porque parece ser que es la única forma que entienden que les digas que no.

miércoles, 28 de abril de 2010

Los niños y las bodas


Este mes de Junio estamos invitados a dos bodas. Una es de mañana y en sábado y la otra de tarde y en viernes. A las dos esta invitado mi hijo pero estoy pensando seriamente en no llevármelo si encuentro con quien dejarlo. Sobre todo a la que es de noche.

Normalmente vamos con el niño a todas partes, y es más, nos gusta ir con él, pero creo que en este caso ni el niño va a disfrutar ni nosotros tampoco. La boda del viernes es de un amigo, el resto de amigos tampoco van a llevar a sus hijos y los que los llevan son niños más mayorcitos. Sinceramente, mi hijo ahora mismo esta en una edad que no le veo yo para estarse quieto en una mesa sentadito durante toda la cena, con lo que duran estas cenas, así que me veo a su padre y a mí haciendo turnos para sacarlo fuera. Y así tampoco es plan.

Prefiero que se quede con mis padres, mis suegros, o alguno de sus tíos, irnos mi marido y yo a la boda y luego a una hora prudencial ir a recoger al niño para llevárnoslo a casa.

La boda del sábado al mediodía también están invitados mis suegros y los hermanos de mi marido, así que si al final me llevo al niño la tarea de entretenerlo no la repartimos entre unos cuantos más, que quieras que no se nota.

Pienso que si la boda es de un familiar pues el niño tiene que ir y no hay más que hablar, pero si la boda es de amigos donde sabes que no va haber más niños o es una boda de compromiso pues a veces ir con un niño pequeño que sabes que no se va a estar quieto es un poco engorroso. Pero claro si no tienes con quien dejarlo pues no queda más remedio que ir con niño incluido.

martes, 27 de abril de 2010

Metedura de pata & primera frase

Mi hijo ha estado con algo de fiebre este fin de semana así que ayer le llevé a su pediatra. Al salir y aprovechando que estábamos cerca de donde trabaja su padre nos fuimos a comer con él.

Estábamos terminando de comer cuando vi a la encargada del restaurante que se acercaba a nosotros con dos chupachups en la mano. Mi hijo todavía no come chupachups porque me da miedo que los muerda y se pueda atragantar con ellos pero si se que le gustan porque alguna vez alguna persona se los ha dado y luego nos ha montado el pollo cuando se los hemos quitado. Así que según se iba acercando la encargada a nosotros iba pensado en el numerito que iba a montar cuando le dieran los caramelos y luego su padre y yo se los quitáramos. No se porque di por supuesto que la chica le iba a dar los chupachups directamente, por lo que me sorprendió cuando enseñándomelos a mí sin que los viera mi hijo me preguntó si ya los comía y si se los podía dar. Le dije que no, que todavía no los comía pero que de todas formas gracias. Me dijo que es que ella prefiere preguntar antes de dar nada a ningún niño y luego le trajo un globo. Esta claro que en este caso prejuzgue a la chica y metí la pata hasta el fondo.

Y cambiando de tema. Mi hijo ayer dijo su primera frase larga (cuatro palabras), con sentido y pronunciada perfectamente. Cuando salimos del restaurante fuimos a buscar el coche. Al llegar a él señalándolo soltó: “este es mi coche”. La verdad que en un plis se ha apropiado del coche familiar, que como ha dicho mi marido, al mes que viene le pasamos la letra a él.

domingo, 25 de abril de 2010

Conversaciones con mi marido

Este fin de semana nuestros amigos estaban de casa rural, como nosotros no podíamos ir todo el fin de semana nos acercamos a comer con ellos el sábado. Después de comer estaba el niño de pie bebiendo agua de una botellita, mi marido sentado a medio metro del niño y yo sentada a un metro.

    Mi marido: “ A., el niño, esta tirando el agua al suelo”.
    Yo: “Cariño, el niño también es tu hijo, y estas sentado a la misma distancia de él que yo”.

Jolines, y es que a veces parece que el niño es sólo mío, sobre todo cuando hay que molestarse en levantarse o hay decirle que no haga algo.

jueves, 22 de abril de 2010

Me cepillo los dientes yo solo


 

Desde hace tres días mi hijo se empeña en cepillarse los dientes el solo. Lo cuál no tendría nada malo si antes me dejara cepillarselos a mi como pasaba hasta ahora. Pero no, "el nene" ha decidido que ya es lo suficiente mayor para que mama no siga haciendo esa tarea por él. Así que llevamos tres días peleándonos. Yo intento que abra la boca y el se obstina en mantenerla cerrada mientras intenta quitarme el cepillo de la mano. 

      "Por favor, cariño, primero te los cepilla mama, y luego tú, como hemos    hecho siempre"- le digo. 
      "El nene, el nene"- me dice. Me parece que no nos entendemos.

Y al final ni por las buenas ni por la malas consigo cepillarle yo los dientes. Que alguien me explique como obligas a un niño de casi 20 meses a que tenga la boca abierta mientras le cepillas los dientes si él no quiere hacerlo.
Así que durante estos tres últimos días "el nene" ha estado haciendo un simulacro de cepillado de dientes. Se aceptan sugerencias.

miércoles, 21 de abril de 2010

Hay dias que es mejor no conducir



Ayer por la tarde fue una de esas tardes en que se dieron todas las situaciones que me ponen de mala leche cuando voy al volante que unido a que estaba más cansada de lo habitual consiguieron que llegara a casa con un considerable nivel de stress y un gran dolor de cabeza.

Situación 1: Parada la primera en un semáforo en rojo. El semáforo no se ha terminado de poner en verde y ya esta pitando el de atrás para que salgas. En ese preciso momento, producto de la mala leche que me entra, mis casi diecisiete años de conducción se me olvidan por arte de magia y me convierto en una novata recién salida de la autoescuela con lo que tardo todo lo posible en salir, incluso alguna que otra vez se me cala el coche.

Situación 2: Semáforos trampa. Vas por una calle llena de semáforos que ves todos en verde. Cuando vas a llegar al primero se te pone rojo mientras el resto sigue en verde. Cuando tu semáforo cambia al verde ves como el segundo semáforo cambia al rojo mientras el resto siguen verdes. Pero es que ahí no acaba la cosa. Cuando el semáforo en el que estas tu ahora parada se pone verde el tercero se pone rojo y así sucesivamente. Por lo que un trayecto de 10 segundos tardas 10 minutos y todavía por más que lo pienso no consigo descifrar con que fin. Desde luego que el señor o señora que programo las fases de estos semáforos tenía muy mala leche o un mal día, o si me apuras las dos cosas juntas.

Situación 3: Conduciendo por una carretera que sin ser atasco el tráfico es un poco más denso de lo habitual. Vas por el carril de la izquierda porque va un poco más rápido y vas adelantando a coches que van más lentos por el carril de la derecha. ¿Por qué siempre esta el típico “gilipollas” (es que no le puedo llamar de otra forma) que se te pega al culo para que le dejes pasar? No ves que si tengo que dar un frenazo imprevisto vamos a tener un accidente. Pero claro de eso se valen, de que nos da miedo y en cuanto podemos nos ponemos a la derecha para quitárnoslo de encima. Así que el susodicho por todo el morro se va saltado el semiatasco poniendo en peligro la vida de los demás.

Situación 4: M-30, M-40, A-3, A-2 o cualquier carretera en pleno atasco con todos los coches parados. Te vas moviendo tres metros cada dos minutos. De pronto se oye la sirena de una ambulancia a lo lejos y todos los coches retirándose para que pase la misma. ¿Por qué siempre están los típicos listillos o listillas que van chupando rueda a la ambulancia y no tragan el atasco como los demás? Que tienen prisa por llegar a casa, los demás también la tenemos. Qué están cansados de tanto coche, los demás también. Y me puedo creer que uno de esos coches sea el de un familiar de la persona que va en la ambulancia, pero los otro cuatro que van detrás no.

Situación 5: esto me lo he preguntado siempre, ¿por qué cuando das el intermitente para cambiar de carril o incorporarte a una nueva carretera los coches aceleran en vez de facilitarte la incorporación?. Ahora hay en la radio una campaña para señalizar con los intermitentes y viene a decir algo así como que el resto de conductores no son adivinos y que si no señalizas no pueden averiguar tus intenciones. Si yo creo que la gente no da los intermitentes precisamente para que el resto de conductores no sepan que va hacer porque como lo sepan fijo que no te dejan hacerlo.

A mi ayer se me dieron todas estas situaciones en un tramo como de quince kilómetros, la 4 y la 5 juntas intentando incorporarme a la M-30, que por un momento pensé que me tenía a que quedar a dormir en el carril de aceleración de la cantidad de coches que iban chupando rueda a la ambulancia intentando saltarse el atasco y haciendo caso omiso a mi intermitente y al de la fila de coches que había detrás mío.

martes, 20 de abril de 2010

La atención al cliente telefónica y otras cosillas

Cuando  acabe la carrera hice el CAP para poder dar clases de Matemáticas que era lo que yo había estudiado. Si quiero dar clases de otra cosa que no sea Matemáticas necesito un papel donde diga que estoy “habilitada” para hacerlo. Así que ayer me pase media mañana al teléfono intentando averiguar para que estoy habilitada con mi licenciatura y así ir a solicitar la habilitación.


Como el la página del DAT (Dirección de Área Territorial) de Madrid Capital que es la que me corresponde a mi por donde vivo dice que para cualquier consulta me dirija al 012 pues allí que llamo yo .

Primera llamada: comunica.
Segunda llamada:comunica.
Tercera llamada: Buenos Días, 012, le atiende Marta X ¿en que puedo ayudarle?. Le explico lo que quiero a Marta qué no sabe ni de que le estoy hablando. Eso si, Marta es muy amable en todo momento. Total que viendo que no nos ponemos de acuerdo ella y yo le pido directamente un número de teléfono del DAT de Madrid y ya me las apañare yo como pueda. Ella del tirón me suelta cuatro seguidos y de premio me da uno del Organismo de la Función Pública o algo así que no se para que lo quiero, pero que yo tomo nota. Muy amable Marta.

Seguidamente llamó al primer número de teléfono que me ha dado Marta. Me sale un tío muy serio que solo dice Buenos Días. “Hola, ¿Es el DAT de Madrid?” pregunto. “Si”- me dice secamente. “Es que me han dado este número en el 012 y llamo para un tema de habilitaciones y…” y no me deja acabar porque me suelta de muy malas maneras: “Es que ha llamado al despacho del Director del DAT, es la quinta llamada que recibo hoy con lo mismo, así que llame usted otra vez al 012 y les diga que no den este teléfono y que le den el correcto, ¿no sabrá quien la ha dado este teléfono, no?”. Pues si que lo se, me lo ha dado Marta pero desde luego que no se lo voy a decir a usted con la mala leche que tiene y si ella me lo ha dado es porque alguien se lo habrá dado a ella no creo que le haya venido a la cabeza por generación espontánea, además para que la meta en un lío que estará ganando 700 euros, con lo que cuesta encontrar trabajo hoy en día. “Pues no, no lo se” le dije con mi mejor sonrisa. Ya no me atreví a llamar al resto de números que me dio Marta.

Vuelvo a llamar al 012: Buenos Días, ¿en que puedo ayudarle? Esta vez no me da nombre. Es otra chica. Esta vez pregunto directamente por el teléfono de información del DAT Sur que me ha dicho alguna compañera de carrera que es más fácil hablar con ellos y son muy amables y total lo que quiero saber también me lo pueden decir ellos.

Esta chica me dice directamente que no tienen teléfonos de los DAT que para cualquier gestión hay que ir directamente a ellos. Me quedo a cuadros porque su compañera Marta sin ningún problema me ha soltado cuatro en la llamada anterior, entre ellos el del Director. Pero como por experiencias anteriores se que es mejor no discutir, le doy las gracias y cuelgo.

Vuelvo a marcar el 012 esperando que quien me salga ahora si que me de un teléfono válido. Buenos Días, 012 , mi nombre es Fernando ¿en que puedo ayudarle? Buenos días Fernando, puedes darme el teléfono de información del DAT Sur, por favor. Tras unos segundos me lo da, por fin, un teléfono que parece que va a ser válido, esperemos. Le doy las gracias y cuelgo.

Ahora toca llamar al DAT esperando que esta vez si que me atienda alguien que sepa. Marco, y cruzo los dedos. Una tono, dos, tres y me lo cogen. “Buenos Días, DAT Sur”- empezamos bien. “Buenos Días, necesito hablar con alguien que me informe sobre habilitaciones para dar clase con mi licenciatura”- le digo a la chica. “¿Para privado o público?”- parece que vamos bien. “Para privados”. “No te retires que te paso”- no me lo puedo creer, parece que por fin voy a hablar con alguien que sabe.

Me pasan con un señor muy amable que resolverme, resolverme me resolvió poco pero me reí un rato con él. Puedo pedir habilitación para Informática y me dijo que pidiera para lo que me diera la gana de ciencias y ya vería la comisión que lo estudiara según las asignaturas que hubiera cursado en la carrera si mi habilitaba o no. También me dijo la documentación que tengo que llevar y donde.

Conclusiones: que es muy difícil hacer cualquier trámite por teléfono porque cada consulta que haces depende de la persona que te coja el teléfono, porque cada uno te cuenta una cosa diferente y que lo que se podría resolver con una llamada necesitas cuatro. Qué normalmente la gente de atención al cliente es bastante amable contigo, aunque como todos pueden tener un mal día. Qué el Director del DAT o su secretario no había tomado All bran . Y qué el señor de habilitaciones del DAT Sur te ríes mucho con él pero tampoco tiene mucha idea sobre lo que te pueden habilitar o no, aunque amable es un rato.

lunes, 19 de abril de 2010

El extraño caso de los dvds y la toalla desaparecidos

Parece ser que en mi casa debemos tener un fantasmita que nos esconde las cosas y las hace desaparecer. Hace como quince días nos dimos cuenta que habían desaparecido todos los dvds de dibujos de mi hijo menos uno de Pocoyo y por más que los hemos buscado por cajones, debajo de sofás y camas estos se niegan a aparecer. Le hemos preguntado a mi hijo por si por casualidad ha visto al pequeño fantasma esconderlos y nos señala debajo del mueble del comedor pero por más que meto una hoja por debajo, porque el mueble es imposible moverlo, para ver si sale algún dvd, de allí debajo no sale nada. Así que los hemos dado por perdidos y este fin de semana nos hemos acercado al centro comercial a por dos nuevos dvds de dibujos de Mickey Mouse que son los que parecen que ahora se han puesto de moda para mi hijo. Eso si, se los he grabado y los originales los he guardado, no sea que el fantasma vuelva a hacer de las suyas.

Lo que me tiene más mosca es la desaparición de la toalla. La cama de la habitación de mi hijo es muy alta porque hay otra debajo, así que me viene bien de altura para cambiarle el pañal, por lo que siempre tengo un cambiador de plástico y encima una toalla. El lunes pasado puse una toalla limpia y que yo recuerde después nos fuimos al comedor, al rato fui a cambiar a mi hijo y oh sorpresa la toalla no estaba, el fantasma había vuelto a hacer de las suyas. Y sigue sin aparecer, ni en la ropa sucia, ni en la limpia, ni en el cajón de las toallas, ni en otro cajón, ni donde los juguetes ¿pero dónde puede haber metido la toalla?.  Sherlock Mama Holmes sigue investigando y ya os contará.

viernes, 16 de abril de 2010

Las mil y una noches de mi hijo

Soy una persona para la que dormir bien por la noche es más que una necesidad, y mi marido ni os cuento. Aún yo si he pasado una mala noche al día siguiente consigo mantener la compostura pero a él mejor no le des ni los buenos días. Gracias a dios nuestro hijo nos ha dado muy poquitas malas noches, casi todas coincidiendo con que ha estaba malito o con que le habían puesto alguna vacuna, fuera de esto ha sido y es un niño que duerme bien o por lo menos considero que duerme bien.

Nada más nacer se despertaba mas o menos cada tres horas a comer y como tardaba hora y media cada vez pues fue la época que peor lo pasé, porque realmente no pegaba ojo en toda la noche: nos levantábamos el niño y yo, hora y media de reloj tomándose el bibe (madre mía que lentitud y ahora que se los toma en dos minutos), había veces que me podía el cansancio y no podía aguantar los ojos abiertos , a la cuna otra vez, me acostaba y cuando quería coger el sueño el niño ya estaba berreando de nuevo que quería comer. Esa fue la única época mala y realmente duró como mes y medio porque a partir de entonces empezó a aguantar como seis horas del tirón por la noche por lo que ya empecé a ser más persona.

Y la hora de irse a dormir por la noche era una gozada, le dabas el último biberón, le llevabas a la cuna, le dejabas allí y se dormía solito, ni lloraba, ni protestaba, ni nada de nada, se quedaba tan contento en su cuna y además tardaba un minuto si llegaba en dormirse.

¿Cuándo empezó a cambiar esto? Pues cuando el niño empezó a ponerse de pie en la cuna. Cuando le llevaba a su cuna a dormir pues ya no se quedaba tumbadito sino que ahora ya había cosas más divertidas que hacer, así que se ponía de pie y a jugar, con lo cual ya no tardaba un minuto en dormirse sino una hora y media, dos horas... Y aunque el niño seguía sin llorar y sin protestar a mi me empezó a entrar la neura porque por aquel entonces yo todavía trabajaba y lo tenía que levantar a las 7 de la mañana para llevarlo a la guardería y claro, si a las once de la noche todavía no se había dormido….luego a las 7 estaba muerto de sueño. Así que empecé a cogerle en brazos para dormirle y con el balanceo en cinco minutos estaba dormido. Eso al principio, porque luego había días que no valían cinco minutos y estábamos media hora o más. Mi hijo duerme toda la noche bien, pero es que quedarse dormido le cuesta, parece que si se duerme se va perder algo. Total que a partir de entonces de dormirse solo nada, ahora siempre acompañado. Me acuesto con él hasta que se duerme y luego le paso a su cuna. Tal vez si no hubiera empezado a dormirle en brazos ahora seguiría durmiéndose solo, pero eso ya no lo sabré.

¿Y qué pasaba y pasa cuando se despierta llorando a media noche? La cuna estuvo en nuestra habitación hasta que cumplió los catorce meses, luego ya la pasé a la suya , así que hasta que el niño tuvo seis meses le cogía en brazos y le tumbaba encima de mi en mi cama, con lo que el niño se volvía a quedar dormido en un plis y le volvía a poner en su cunita sin yo tener apenas que levantarme de mi cama, alguna noche nos quedábamos dormidos los dos y dormíamos así juntos más de un buen rato. A mi me daba terror meterlo con nosotros en la cama por si le aplastábamos, le asfixiábamos o le hacíamos algo sin darnos cuenta mientras estábamos dormidos. Con seis meses más o menos una noche de las que lo tenía encima de mi porque se había despertado llorando, estaba tan cansada que cuando se volvió a quedar dormido fui incapaz de levantarme a dejarlo en la cuna, y eso que la cuna estaba a mi lado, así que le dije a mi marido – “A., ten cuidado que voy a poner al niño entre los dos” – y ahí durmió el resto de la noche. A partir de ese momento mi hijo ha dormido según la necesidad de cada momento. Normalmente duerme en su cuna, pero noches enteras ha dormido con su padre y conmigo sobre todo cuando ha estado malito y una época muy mala que tuvo después del verano. Otras veces duerme casi toda la noche en su cuna y de repente se despierta llorando y si poniéndole el chupete y calmándole no se duerme pues le paso a mi cama y el resto de noche duerme allí. O si ya me he levantado tres veces en una noche a ponerle el chupete el niño va directo a mi cama, me niego a dar más paseos hasta su habitación en una misma noche. Y alguna otra noche últimamente le he querido pasar a mi cama a media noche porque lloraba y no me ha dejado, me he tenido que quedar con él un rato en su cuna hasta que se ha vuelto a dormir y yo de vuelta a mi cama.

Lo que tengo claro es que de noche se duerme y si el niño duerme en su cuna pues en su cuna, pero si en su cuna por el motivo que sea no se duerme y esta más tranquilo con su padre y conmigo en nuestra cama pues esa noche duerme con nosotros y todos a dormir.

Tengo alguna amiga que me dice que ella no mete a su hij@ a dormir con ellos por si se acostumbra y luego no le puede sacar de su cama. Y siempre me preguntan que si a mi no me da miedo que se acostumbre ¿acostumbrarse a qué? ¿a dormir toda la noche en su cuna?¿a dormir la mitad de la noche en su cuna y la otra mitad en mi cama?¿a dormir toda la noche en mi cama? Porque estas son las tres formas que duerme mi hijo indistintamente según el día y la necesidad. De todas formas siempre las digo en plan de coña que no conozco a ninguno de 18 que quiera seguir durmiendo con sus padres, que en todo caso querrán dormir con su novi@, pero no con sus padres.

A nosotros esta es la fórmula que nos funciona. Pero como siempre digo cada cuál sabe que es lo que funciona en su casa.

jueves, 15 de abril de 2010

Deprisa, deprisa al hospital

Leyendo la noticia de una pareja en Sevilla que les pilló un atasco y a la mujer no le dio tiempo a llegar al hospital a dar a luz me ha venido a la cabeza las palabras de la ginecóloga el día de mi parto: “Si tienes otro hijo a la primera contracción al hospital, no te esperes ni una hora ni nada, que tú eres de las que luego sales en las noticias que no les ha dado tiempo a llegar y ha tenido el niño en el coche, en el ascensor o en la acera camino del hospital”.

A lo mejor un poco exagerada la mujer, pero es que para ser mi primer hijo dilate en apenas tres horas, y como siempre se dice que con el segundo se va más rápido tal vez a la mujer no le falte razón. Por si acaso la haré caso que no me apetece salir en las noticias.

miércoles, 14 de abril de 2010

Cosas que pasan a la hora de la siesta

Ayer por segundo día consecutivo me han despertado al niño a la hora de la siesta intentando venderme un producto de telefonía el primer día y una ONG el segundo, lo cual me puso un poco de mal humor, y eso que soy una persona que no suele enfadarse y suele disculpar a todo el mundo. Pero creo que hay ciertos horarios que deberían ser respetados y uno de ellos son las horas de después de comer donde puede que estés descansando tranquilamente o tu hijo este durmiendo una siesta.

 Entiendo que todo el mundo tiene que trabajar y ganarse la vida pero a mi hijo le fastidian la tarde porque luego se la pasa muerto de sueño y lloriqueando porque no ha dormido lo suficiente. El primer día pensé –“mala suerte”- , pero es que ayer ya me pareció recochineo,- “qué pasa, ¿es que a mi casa sólo saben venir a esas horas?”-, aunque sinceramente preferiría que no vinieran a ninguna. Y encima que les dices que te han despertado al niño por segundo día y que no quieres nada siguen insistiendo en venderte la “moto”, vamos a ver que no te mando a freír espárragos porque soy educada pero por favor no sigas insistiendo.

Esperemos que hoy el niño tenga más suerte y no le despierte nadie más porque sino mi "poco mal humor" va a pasar a cabreo en grado sumo.

lunes, 12 de abril de 2010

Los niños comen lo que ven comer

Siempre he pensado que los niños comen lo que ven comer, si los padres comen de todo los niños comerán más o menos cantidad pero tenderán a comer de todo, en cambio si los padres no comen de todo ¿cómo pretenden que lo coman sus hijos?.



Mi marido y yo contamos siempre una anécdota que presenciamos comiendo en un Vips. Hace aproximadamente cinco años que ocurrió y nos llamó tanto la atención que todavía hoy la recordamos de vez en cuando y la contamos  cuando sale el tema de la comida y los niños.

Estábamos comiendo cuando en la mesa de al lado se sentó una madre con su hijo de aproximadamente 6 o 7 años. Con todo su salero la buena mujer le pidió al niño un plato de lentejas y  ella se pidió una hamburguesa. Mi marido y yo nos miramos extrañados porque pensamos que o al niño le gustaban mucho las lentejas o cuando viera la hamburguesa de la madre las lentejas se iban a quedar allí, como así fue. La madre empeñada en que el niño se comiera las lentejas mientras ella se comía la hamburguesa y el niño, claro, quería lo de la madre.

Nosotros al final nos fuimos y allí se quedo la buena mujer peleándose con su hijo y las lentejas.

Nueva imagen del blog

Desde que empecé el blog buscaba una imagen para él pero no encontraba ninguna que me convenciera. Espero que esta que he puesto ahora sea la definiva, pero no aseguro nada.

sábado, 10 de abril de 2010

"La parejita.Guia para padres desesperadamente inexpertos" de Manel Fondtdevila

Estando embarazada de mi hijo estábamos en una librería en Castellón y vimos un libro en formato tebeo que nos llamó la atención. Se titulaba “La parejita. Guía para padres desesperadamente inexpertos” de Manel Fontdevila. Este autor publica en la revista El Jueves. Le echamos un vistazo, nos gusto y lo compramos. Y la verdad que nos lo pasamos muy bien leyéndolo.


Ayer buscando otro libro apareció este. Anoche lo volví a leer y la verdad que me pasé un rato divertido.

La parejita la forman Mauricio y Emilia, una pareja joven que viven juntos, y a través de historietas te va contando en clave de humor como a Emilia le entran las prisas por tener un hijo, como convence a Mauricio , el periodo de quedarse embarazada, el embarazo en si  y luego cuando el niño llega a casa. Cuando lo leí por primera vez todavía estaba embarazada por lo que algunas partes me parecieron algo exageradas aunque muy divertidas. Al leerlo ahora otra vez he visto que de exageradas nada, que el libro sigue siendo igual de divertido pero lo que cuenta es como la vida misma.

Si tenéis la oportunidad no dudéis en leéroslo.

viernes, 9 de abril de 2010

El señor Potato

Como en navidades le regalaron al peque muchas cosas algunas de ellas se las guarde y se las voy a sacando poco a poco para que así siempre tenga cosas diferentes y no se canse de jugar siempre con lo mismo. Ayer toco sacar a Mr Potato. Se lo había regalado una amiga mía y como le vi un poco pequeño para jugar con él pues se lo había guardado esperando tiempo mejores. Es un Mr Potato blandito al que se le van pegando los ojos, orejas, boca y demás elementos, y como a mi hijo le ha dado ahora por las pegatinas pues pensé que era el momento de que jugara con él. No es que se entretuviera mucho rato pero si que estuvo un ratito pegando y despegando accesorios, y cada vez que terminaba una cara le sacábamos una foto. Y he aquí su obra maestra:

Se lo he vuelto a guardar y más adelante cuando tenga otro día de estos que no se entretiene con nada pues le lo volveré a dar para que se entretenga otro rato.

jueves, 8 de abril de 2010

¿Abuelos o guarderia?

Ayer por la mañana me tuve que acercar al banco a sacar dinero con lo cual aprovechamos y nos quedamos en la zona infantil que hay al lado y a la cual casi nunca vamos porque nos pilla un poco lejos de casa. Estaba allí una niña un poco más pequeña que el mío con su madre y su abuela. La niña se ha puesto a jugar con mi hijo y la madre y la abuela se han puesto a hablar conmigo y hablando hablando ha salido el tema de las guarderías. La niña no va a la guardería porque por la mañana esta con la madre y por la tarde se queda con la abuela mientras la madre trabaja, para lo cual la madre había tenido que cambiar su turno de trabajo de la mañana a la tarde. La abuela también trabaja por las mañanas, ahora estaba de baja (por eso estaba por la mañana en el parque), y por las tardes cuida a la nieta con lo que esta todo el día pringada, dicho por ella misma.

Mientras volvía a casa me he ido cruzando por el camino otros abuelos que iban con sus nietos y me he puesto a pensar en la importante labor que hacen los abuelos y la cantidad de plazas de guarderías que ahorran. Si ya hay problemas para encontrar una plaza no me quiero ni imaginar que pasaría si estos abuelos no se quedaran con sus nietos, me imagino que muchas madres o padres tendrían que dejar sus trabajos. Mi barrio es principalmente de gente joven y por lo tanto con muchos niños y no os podéis imaginar la cantidad de abuelos que hay por las mañanas paseando con sus nietos.

En mi caso en ningún momento me plantee que mi madre o mi suegra se quedaran con mi hijo, desde el principio sabía que cuando volviera a trabajar le iba a llevar a una guardería. Claro que me hubiera quedado más tranquila si se hubiera quedado con alguna de las dos pero teniendo en cuenta que las dos han sido madres trabajadoras, que han trabajado y han criado a cuatro hijos cada una, que de hecho mi suegra todavía trabaja y que mi madre había dejado de trabajar hacia pocos meses, creo que no les correspondía una obligación como cuidar de mi hijo a diario.

Volví al trabajo y mi hijo empezó a ir a la guardería y cuando se puso malo y no le podía llevar tanto mi madre como mi suegra estuvieron ahí para ayudarme. Por suerte mi suegra trabaja en turno de tarde por lo que podía dejarle el niño por las mañanas. Y como mi madre se acababa de jubilar, aunque vive en otra ciudad, pues en caso de necesidad se venía conmigo mientras el niño estaba malo. Así que entre las dos se iban turnando y a mi me sacaban del apuro. Y ellas lo hacían encantadas porque era algo puntual y no una obligación diaria.

No soy partidaria de que los abuelos se queden a los nietos a diario porque se crea una obligación en una época de la vida donde tienen que disfrutar sin horarios ni imposiciones después de haber cuidado ya de sus propios hijos.

Mi hijo no se esta quieto un momento, quiere atención constante, que juegues con él, que le hagas caso en todo momento, es muy difícil que se distraiga solo, cuando llega el final del día estoy agotada y me cuesta un montón seguirle el ritmo diario pero es mi obligación como madre seguírselo, pero no es su obligación como abuelos.

Siempre he dicho que lo poco gusta y lo mucho cansa, y creo que eso es lo que les pasa a muchos abuelos que tienen a sus nietos a diario, que están cansandos. Pero esta es mi opinión y mi experiencia y entiendo que hay abuelos que se quedan encantados con sus nietos y que incluso se enfadarían si no se los dejaran, como que hay abuelos que se quedan con sus nietos hasta que estos cumplen una edad porque antes los ven muy pequeños para llevarlos a la guardería...cada familia es un mundo y solo cada cual sabe lo que mejor se adapta a sus circunstancias y necesidades.

miércoles, 7 de abril de 2010

El juego del relato

Ana del  blog "De ratones y mujeres" ha propuesto un juego de ir creando entre todos un relato. Las instrucciones del juego las explica muy bien Ana.  Ella a escrito las seis primeras lineas del relato, el siguiente que se animara tenía que escribir las seis de Ana y las seis siguientes y dejar un comentario de que lo había hecho y la dirección de su blog para poder seguir el relato, el siguiente pues lo mismo pero dejando el comentario en el blog del último que a escrito....y así sucesivamente siempre a ser posible diferenciado los fragmentos por colores explicando previamente en qué consiste el juego por si uno de sus seguidores se anima a continuarlo. Y aquí esta el relato que esta quedando por ahora:


Aquel día Nico no tenía ninguna intención de ir a la escuela. Era la primera vez en su vida que hacía algo así. Si se enteraba su madre se iba a enfadar mucho, pero aquello merecía la pena, tenía que saber qué era y de dónde había salido. Casi no había podido dormir esa noche y en el estómago le corrían hormigas de los nervios. Sólo tenía que llegar a la esquina de su casa, lanzar un beso a su madre que le observaba desde la ventana y correr hacia lo desconocido. ANA

Y así lo hizo, literalmente Nico salió corriendo simulando ir en dirección a su escuela, pero al llegar a la última calle en lugar de girar a la derecha lo hizo a la izquierda, adentrándose de ese modo en un callejón sin salida. En el que además de un par de cubos de basura y un grupo de hojas secas arremolinadas por el viento en un rincón de dicho callejón, entre cartones, semi escondido, seguía estando aquello tal y como él lo encontró la tarde anterior.... SI ES LO QUE PARECE

Lo había encontrado unos días antes, mientras sus compañeros estaban en clase de matemáticas, él estaba dando una vuelta por una zona poco concurrida del barrio. Nunca había podido imaginarse que algún día pudiera caer en sus manos lo que ahora mismo tenía. Siempre las había visto en las películas que tanto le gustaban y por supuesto en los videos juegos. Estaba excitado y no sabía qué hacer. Lo primero sería esconderlo en un lugar seguro, no podía llevarla a casa, tenía que esconderla y cuando estuviera más tranquilo.... sabría qué hacer. DAVID

Le encantaba la idea de ser la única persona en el barrio y seguramente en TODO el mundo que había encontrado algo así. Su secreto le había hecho sentirse poderoso, SÓLO él lo sabía. Sus compañeros de clase alucinarían. ¿Qué diría en tonto de Samuel? Hasta el más mayor de la clase se quedaría de piedra si supiese lo que acababa de encontrar. Eso le provocaba un cosquilleo en el estómago...o ¿es qué ya tenía hambre?. Tenía que trazar un plan y un buen plan sólo lo hacen los buenos amigos. Podía contar con Lorena, eso lo sabía, pero le costaría convencerla... L

No sabía lo que era. Ni como había aparecido allí. Era un objeto cilíndrico, del tamaño de una pelota de fútbol. Parecía de aspecto metálico pero el tacto era suave, parecido a la seda. Cuando lo frotaba creía sentir calor en su palma de la mano pero no le quemaba ... Tenia que hablar con ella, iría a buscarla a la salida del colegio y se lo contaría.Guardo el objeto en su mochila y se dirigió corriendo donde sabia que encontraría a Lorena... Kobal

Mientras corría como un poseso, loco y sudoroso, se detuvo bruscamente y pensó que si le contaba su descubrimiento a Lorena, le tomaría por loco, por un niño que decía cosas irreales , le diría que ese objeto cilíndrico no existe y él se vería obligado a enseñarselo, pero, lo quería para él, además sabía que si se lo enseñaba y contaba a Lorena se enteraría de su secreto toda la escuela, entonces pensó en.....Nefer

Examinarlo! Sí, eso haría! Era perfecto! Él siempre había soñado con descubrir algo nuevo, algo increíble, algo que no saliese en sus aburridos libros de texto, y el destino se lo había concedido! Casi no podía creerlo... “las clases de matemáticas no son para mí, ésto sí” pensaba emocionado mientras deambulaba planeando su siguiente paso... primero tenía que conseguir herramientas, todos los descubridores tienen esos aparatos tan chulos! Luego iría a su escondite secreto donde nadie pudiera molestarle...Lana

Sólo tendría que esperar a que todos salieran del colegio y entonces él se colaría en el laboratorio. Sí, eso haría. Tampoco sería tan difícil, después de todo el conserje siempre se dejaba olvidadas las llaves en su mesa cuando se iba a desayunar por las mañanas, así que aprovecharía ese momento para cogerle la llave del laboratorio. Por la tarde esperaría escondido en el lavabo a que todos se hubieran ido, entraría en el laboratorio, cogería las herramientas necesarias y saldría por una ventana. Era un buen plan. Luego correría a su lugar secreto. Treintañera con hijo

martes, 6 de abril de 2010

Los pediatras de mi hijo

Cuando nació mi hijo y en vista que en el ambulatorio del barrio cada vez que íbamos le veía un pediatra diferente pues empezamos a ir uno privado. No es que fuera la alegría de la huerta, pero al niño le trataba bien, siempre nos explicaba todo, si preguntábamos no se impacientaba y nos venia muy bien por horario. Cuando hubo que introducir la alimentación complementaria el nos iba indicando unas pautas pero nos dejo bien claro que seguro que si íbamos a otro pediatra pues nos iba a decir otra cosa pues como él decía “cada maestrillo tiene su librillo”. Era un pediatra que a mi me gustaba mucho. Después del verano se jubiló por lo que nos tocó buscar otro y la verdad que me dio un poco de pena.

El nuevo pediatra es diferente en el trato, es mucho más simpático, y como médico creo que igual de bueno. La diferencia con el anterior es que se mete en temas de educación que no creo que para nada este dentro del ámbito de su profesión. Como profesional de la salud es muy bueno pero cada vez que vas a la consulta y sin que nadie se los pida te da consejos de cómo educar a tu retoño. Por mi forma de ser a mi la verdad que me da igual porque soy de la opinión que escuchar se puede escuchar a todo el mundo e igual que escucho a mi madre, a la vecina, a mi amiga y leo libros y lo que dice Internet puedo escuchar perfectamente al pediatra de mi hijo y luego sacar mis propias conclusiones, pero entiendo que seguramente habrá padres que no les haga ni puñetera gracia al igual que los habrá que sigan al pie de la letra sus indicaciones, pues para eso es el pediatra. Aun así, un día tuve un encontronazo con él y ahora cuando voy esta un poco más comedido conmigo.

Reconozco que alguna que otra buena idea si que me ha dado pero como me las ha dado otras personas sin ser pediatras. No estoy de acuerdo en que se meta en temas de educación y si alguno os preguntáis porque entonces sigo llevando a mi hijo pues porque como médico es bueno y como he dicho más arriba me considero una persona lo bastante lista como para sacar mis propias conclusiones de lo que dice y no seguir sus indicaciones en temas de educación sólo porque sea pediatra. Además no me apetece volver a cambiar al niño de pediatra.

lunes, 5 de abril de 2010

Palabrotas a cincuenta centimos

No me considero una persona mal hablada ni que este diciendo todo el rato palabrotas. Lo que suelo decir a veces es “joder” y muy de vez en cuando se me escapa algún “coño”, quitado eso no suelo decir nada más. Pero ahora que el niño ha empezado a hablar me he dado cuenta de todas las palabrotas o palabras malsonantes que la gente dice (me incluyo) y que están tan incorporadas al lenguaje cotidiano que no nos damos ni cuenta cuando las dicen pero que dichas en un niño de 19 meses suenan muy mal.

Hace aproximadamente diez días a mi hijo se le escapó un “joder” bien clarito que a mi me sonó fatal y fue cuando me empecé a darme cuenta de las veces que yo lo decía y me propuse cambiarlos por “jope” o “jolines” lo cuál lo tengo casi conseguido. Como soy la que más tiempo pasa con el niño si yo digo “jope” pues me imagino que el niño acabará diciendo eso si es que tiene que decir algo.

Total que la cosa quedo en el “joder” de hace unos días y ya esta pero es que esta Semana Santa no se si es porque hemos estado con más gente, porque el niño habla más o por lo que sea que nos ha deleitado con un repertorio que ríete tú: se ha jodido, joder, puta, coño, ostia. No es que lo haya dicho muchas veces, a lo sumo una o dos veces cada una y porque lo acababa de oír hacia poco o alguien lo había dicho en ese momento pero claro no me hace nada de gracia que diga esas cosas.

Nuestra reacción cuando las dices: pues no decir ni hacer nada, no se si haremos bien. Soy de la opinión que si le reímos la gracia lo va a decir más porque hace gracia y si le regañamos pues le estamos dando más importancia de la que tiene y también lo va a decir más, después de todo él lo dice porque lo oye. Cuando sea un poco más mayor le explicaré que esas palabras son feas y que es mejor no decirlas porque suenan mal pero ahora con 19 meses como se lo explico. Si alguien me da ideas bienvenidas sean.

Mi marido en plan de coña dice que va a poner una hucha en casa y que cada uno que diga una palabrota va a echar cincuenta céntimos. No estaría mal si el niño solo se relacionara con gente en casa, el problema esta que se relaciona con mucha gente, casi toda fuera de casa. Así que como no nos llevemos la hucha a todas partes creo que la idea no va a funcionar.

sábado, 3 de abril de 2010

Caracol, col...

Esta mañana cuando nos hemos levantado mi madre le ha dicho a mi hijo que si quería bajarse con ella al jardín a buscar un caracol. Y mi hijo como loco ya no quería ni desayunar. Sólo decía “col, col” y no quería ni tomarse la leche. A mi los caracoles, la verdad me dan un poco de repelús, pero entiendo que para los niños tienen un imán especial.

Total que después de costarnos un montón que se tomara la leche se han bajado a por el caracol y han subido al rato no con uno sino con unos cuantos. Les han echado agua para que sacaran los cuernos y los han puesto en una bandeja para que hicieran una carrera, ya veis, ahí ha estado un rato entretenido con sus caracoles.

jueves, 1 de abril de 2010

"El nene" va andando

El viernes nos han invitado al cumpleaños de la hija de una amiga que cumple tres años, así que el martes pasado fuimos al centro comercial de mi barrio a comprarle el regalo. Y mi hijo como siempre no quería carrito, “el nene” tenía que ir andando. Pero claro, no para quieto un momento y no veáis lo difícil que es mirar ropa y a la vez tener un ojo puesto en el peque para que no se te despiste.

Lo de no querer carrito no es de ahora, nunca le ha gustado mucho, ya de bebe te montaba unos pollos cada vez que le metías dentro de mucho cuidado y claro en cuanto empezó a andar, y lo hizo con once meses, cada vez lo hemos ido utilizando menos. Ahora mismo lo suelo llevar en el maletero del coche, pero más que nada por si se queda dormido para poder sacarlo del coche sin tener que despertarlo, porque por lo demás, lo llevo de adorno. Porque como diga que no se mete en el carrito no se mete, y no hay forma, se pone tieso, tieso y ya puedes decir y hacer lo que quieras que es imposible.

Y claro, cuando el niño se cansa de andar hay que cogerlo en brazos y con lo que pesa te deja la espalda destrozada. Yo ya le he dicho que no le cojo más en brazos, que si quiere al carrito, pero con tal de no meterse ahí, por muy cansado que esté sigue andando. ¿Pero dónde vas con 19 meses? Y al final me da pena y acabo cediendo y le cojo. Y entonces es cuando me cruzo con un montón de papas con sus niños bastantes mayorcitos sentados tan ricamente en sus cochecitos y sin protestar y es cuando miro al mío y le pregunto ¿y por qué tu no? y entonces me echa una sonrisa y por supuesto no me contesta.

Cuando era más bebe y todavía no andaba lo habitual era vernos a su padre o a mi con el niño en brazos y al otro llevando el carro vacío, es decir vacío de niño porque lo utilizábamos para llevar abrigos, bolso, bolsas… es decir todo menos niño. Así que si tengo otro hij@ me voy hacer de mama canguro, me voy a comprar un fular y por lo menos iremos más cómodos el niñ@ y yo, la pena es no haber conocido este método antes. Tengo dos amigas que lo están usando con sus hijos y les esta yendo estupendamente.

Volviendo al tema del martes. Después de comprar el regalo se unió a nosotros su padre que llegaba de trabajar y si conmigo sólo no para quieto cuando estamos su padre y yo juntos parece que le han puesto pilas nuevas. Se recorrió todo el centro comercial corriendo y eso que es un centro comercial grandecito. Iba corriendo pasillo adelante y luego volvía corriendo hacia atrás, se paraba un rato a jugar con un camión que llevaba, se sentaba otro rato a jugar con una niña que se había encontrado, se iba a ver un escaparate…total que tardamos como una hora en recorrer una distancia que con el “bendito carrito” hubiéramos tardado diez minutos. Porque eso si, el martes no quería que le cogiéramos en brazos.

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